¿Por qué el papa Francisco no será enterrado en el Vaticano?
El papa Francisco será el primer papa en más de un siglo en ser enterrado fuera del Vaticano. Aunque los papas suelen ser enterrados en las grutas bajo la Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, su último lugar de descanso será la Basílica de Santa María la Mayor, al otro lado del río Tíber, en Roma.
Francisco había revelado sus planes de romper con la tradición y ser enterrado allí en diciembre de 2023, explicando que sentía una “conexión muy fuerte” con la basílica, que solía visitar los domingos por la mañana para honrar a la Virgen María.
“Quiero ser enterrado en Santa María la Mayor”, dijo Francisco. “Porque es mi gran devoción”.
Aunque otros siete papas están enterrados en Santa María la Mayor, Francisco será el primero desde León XIII, quien murió en 1903, en no ser enterrado en la Basílica de San Pedro.
La basílica fue el único lugar, aparte de una visita a una prisión de Roma para mostrar su solidaridad con los reclusos, al que acudió el Papa Francisco fuera del Vaticano después de su estadía en el hospital, señaló la analista del Vaticano Katie McGrady.
“Es donde se conserva la Salus Populi Romani, su imagen mariana favorita y esa imagen de Nuestra Señora, el Papa Francisco iba a visitarla antes de cada viaje y la visitaba a su regreso”, dijo.
La muerte del papa Francisco se produce tras un deterioro de su salud durante los últimos años de su papado.
El pontífice de 88 años, a quien de joven le extirparon una pequeña parte de un pulmón, ingresó en el hospital Gemelli de Roma el 14 de febrero tras experimentar síntomas de bronquitis. Una tomografía computarizada posterior diagnosticó neumonía en ambos pulmones. Su estado se estabilizó y, cinco semanas después, se le permitió regresar al Vaticano para continuar su recuperación.
Sin embargo, tras salir del hospital, el pontífice no pudo hablar durante largos periodos de tiempo debido a sus dificultades respiratorias y se sometió a fisioterapia para recuperar la voz. También tenía dificultad para levantar los brazos y usaba una cánula nasal para recibir oxígeno.
De joven, el argentino sufrió una neumonía grave y le extirparon parte del pulmón derecho. A principios de este año, sufrió dos caídas y se le vio con un bastón o en silla de ruedas para facilitar su movilidad, limitada por un dolor en la rodilla.
A lo largo de su papado, tuvo que cancelar algunos viajes debido a problemas de salud. En 2022, canceló un viaje a la República Democrática del Congo y Sudán del Sur después de que los médicos le informaran que también podría perderse un viaje posterior a Canadá por una lesión de rodilla. En 2023, el Vaticano también informó que sufría una inflamación pulmonar, lo que le impidió cumplir con algunos compromisos, como asistir a la cumbre climática COP28 en Dubai.
El papa también sufría de diverticulitis, una afección común que puede causar inflamación o infección del colon. En 2021, se sometió a una cirugía para extirparle parte del colon.
En diciembre de 2022, Francisco reveló que ya había firmado su carta de renuncia para que se utilizara en caso de quedar incapacitado. Francisco hizo este comentario en una entrevista con el medio español ABC, cuando se le preguntó qué sucedería si un papa se viera repentinamente incapacitado para ejercer sus funciones debido a problemas de salud o un accidente.