«¡Todo debe irse! La drástica decisión de los Giants de poner en venta a Logan Webb y Rafael Devers que ha dejado en shock a San Francisco» .

«En el béisbol, el dinero no siempre compra la felicidad, y los San Francisco Giants son la prueba viviente en este 2026. Con el Oracle Park presenciando una temporada que se hunde más rápido que la neblina de la Bahía, la gerencia parece haber tenido suficiente. Los rumores ya no son susurros; son gritos de guerra en las oficinas de la MLB: San Francisco ha puesto el cartel de ‘Se Vende’ sobre sus pilares. Ver el nombre de un ícono como Logan Webb en el mercado, o intentar mover el contrato faraónico de Rafael Devers , es la señal de que los Giants han tirado la toalla y están listos para demolerlo todo con tal de salvar su futuro financiero».
La situación en San Francisco es insostenible. Tras una inversión agresiva en la agencia libre y cambios de alto perfil en los últimos dos años, el equipo no ha logrado salir del sótano de la División Oeste de la Liga Nacional. La combinación de un bajo rendimiento colectivo y una nómina que asfixia las arcas del equipo ha llevado al dueño Greg Johnson ya la directiva a considerar lo impensable: una reestructuración total antes de la fecha límite de cambios.
Rafael Devers: Un «Caramelo» Caro
La adquisición de Rafael Devers (226 millones restantes) fue vista como el movimiento que daría a los Giants el bateador de poder que no tenían desde la era de Barry Bonds. Sin embargo, aunque Devers ha mantenido números individuales decentes, su presencia no ha sido suficiente para cargar con todo el lineup. Deshacerse de su contrato es una tarea titánica; Pocos equipos tienen el capital para absorber más de 200 millones, pero para San Francisco, liberarse de ese compromiso es vital para reiniciar su flexibilidad económica. Se rumorea que equipos como los Dodgers o Yankees podrían estar monitoreando, aunque el costo en prospectos sería mínimo a cambio de absorber el salario.
Logan Webb: La Joya de la Corona
A diferencia de los contratos masivos, Logan Webb es el activo que realmente puede traer un retorno masivo de prospectos. Webb es uno de los abredores más consistentes de la liga y su contrato es relativamente amigable para un as de su calibre. Poner a Webb en el mercado es admitir que los Giants no planean competir en los próximos 3 o 4 años. Cualquier equipo contendiente entregaría su granja entera por el derecho de tener a Webb encabezando su rotación en octubre. Para los fanáticos, esta sería la partida más dolorosa, ya que Logan es el alma del equipo.
Jung Hoo Lee y el Fracaso del Proyecto Internacional
El jardinero coreano Jung Hoo Lee llegó con una inversión de 85 millones de dólares y la promesa de ser un imán de embasado. Sin embargo, las lesiones y las dificultades para ajustar su swing a la velocidad de la MLB en 2026 han hecho que su contrato parezca una carga. Los Giants buscan un equipo que cree en su potencial de recuperación a cambio de un alivio financiero inmediato. Es un movimiento puramente administrativo para limpiar los libros contables.
¿Hacia dónde van los Gigantes?
Esta «liquidación de garaje» sugiere que San Francisco volverá a las bases: el desarrollo de talento joven y la paciencia. La era de intentar comprar el éxito parece rápido haber llegado a un fin abrupto y costoso. Si logran mover estos tres contratos, los Giants se ahorrarían cerca de 320 millones de dólares , pero a costa de convertirse en un equipo irrelevante en el corto plazo. La Bahía se prepara para un largo invierno y una reconstrucción que podría durar años.