Excelente jugadas las que está dando el equipo ⚾
¡BRAVO MUCHACHOS!
Van a dormir tranquilos
Edgar Tijerino M.
6 Marzo del 2026
¡Cómo se peleó ese juego por 5 entradas! ¿Qué puedo decir?: ¡Bravo muchachos! Pueden dormir tranquilos, es lo que haré yo.
Incrédulo, frotaba mis ojos frenéticamente frente a ese 3-3, que era una inmensa falta de respeto a un line-up completo de big-leaguers, cargado de estrellas, y un pitcher que terminó tercero en la votación por el Cy Young de la Liga Nacional.
Ese largo rato de emoción, me hinchó el alma. La derrota por 11-3 consecuencia de tres jonrones y tres dobles, no me molestó. Y es que jamás imaginé ese arranque del juego. Algo fantástico. La ventaja de 1-0, la respuesta de Quisqueya volteando 2-1, la nueva arremetida pinolera retomando la ventaja 3-2 y explotando al “as” de los Filis Cristopher Sánchez, quien en ninguna de sus 32 aperturas del 2025 había recorrido tan poco.
Ver asustados a los Gigantes del beisbol, ganadores de tantos premios, agrandó al equipo nica y nos volvió creyentes de la posibilidad de un milagro. ¿O no fue así?
Legionarios de la osadía, de la irreverencia, y de la fe en ellos mismos, estos muchachos al mando de Dusty Baker, se “tutearon” como decía mi abuelo, con un equipo impresionante, capaz de ganar este Clásico por segunda vez. Medrano trabajó un scone de tres ponches a Rodríguez, Wells y Marte. ¡Uhh! Hit de Rodríguez empató el juego 3-3 en el tercero y sacó a Medrano del escenario.
Danilo Bermúdez y Stiven Cruz agregaron dos ceros como si estuvieran trabajando en casa. Ya Pujols comenzaba a rascarse la cabeza y Baker terminaba su tercer palillo, con esa mirada de investigador brillando. Quizás, él tampoco lo creía, pero estaba ocurriendo.
Nueve entradas es un trayecto muy largo para resistir, y las últimas 3 bateadas de ellos, fueron de realismo martirizante. Los dominicanos juntaron su ritmo ofensivo con su poder destructivo, y durante los innings 6, 7 y 8, dejaron nuestras esperanzas hechas sopa de queso. Los jonrones de Caminero, Rodríguez y Oneil Cruz como emergente, hicieron estragos y colocaron a nuestro equipo a la orilla del KO. Finalmente la pizarra quedó 12 por 3.
Pero cuando un equipo escaso de figuras pero pletórico de valientes, se muestra tan agresivo y tenaz por un buen rato provocando nuestro asombro, hay que agradecerlo. Por eso, el impulso del título ¡Bravo muchachos!, lo fijé en la computadora, mientras el sueño se derrumbaba, porque esos 5 innings, lo merecían.
Es la alegría del pobre. Siempre sabrosa.
MUNGUIA RUGE FRENTE A GUERRERO