«Dusty Baker se rinde ante el ‘fuego’ dominicano: ‘Sus relevistas no bajaban de las 96 MPH’.»
¡Ese es el Dusty Baker clásico! Siempre analítico y reconociendo el mérito del rival sin poner excusas. Sus palabras resumen perfectamente la frustración de cualquier mánager cuando se enfrenta al «monstruo» que es el pitcheo dominicano.
Aquí te analizo los tres puntos clave de su declaración:
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El «Inning» de la oportunidad: Baker sabe que contra equipos de este calibre, dejar las bases llenas en la primera entrada es un pecado mortal. Si Nicaragua anotaba temprano, la presión cambiaba de bando; al no hacerlo, le dieron vida a la ofensiva dominicana.
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El radar no miente: Mencionar que todos los relevistas estaban «arriba de 96 MPH» es un reconocimiento al bullpen dominicano. Es muy difícil remontar cuando, después de enfrentar a un abridor sólido, vienen tres o cuatro brazos frescos lanzando fuego hacia el plato.
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Mentalidad de torneo corto: «No hay tiempo para lamentarse». En el Clásico Mundial, un mal día te puede hundir, pero el calendario no te deja llorar. Mañana Nicaragua tiene que pasar página si quiere mantener vivas sus esperanzas de clasificación.