Justo cuando creíamos que la hazaña de Shohei Ohtani en la MLB, combinando un alto nivel como bateador y lanzador, era insuperable en estos tiempos, ahora emerge en el béisbol colegial un lanzador con una habilidad que solo posee el 1% de la población.
Jurrangelo Cijntje exhibe el tipo de talento que solo un puñado de lanzadores modernos ha podido dominar: la capacidad de lanzar con ambos brazos y hacerlo de manera formidable.
“Lanzo a 99 millas por hora desde el lado derecho y alcanzo las 95 desde el izquierdo”, compartió el lanzador ambidiestro en una entrevista con Matt Monagan de MLB.com.
Cijntje nació siendo zurdo, pero su sueño era jugar como receptor, al igual que su padre Mechangelo, quien tuvo una carrera profesional en Holanda. Dado que los receptores zurdos son casi tan raros como los lanzadores ambidiestros, comenzó a fortalecer y perfeccionar su brazo derecho utilizando neumáticos y tornillos.
“Una vez estábamos en el patio trasero y mi papá tomó una pelota y le puso un tornillo. Entonces, cuando lancé la pelota, ésta quedó atascada en el neumático. Simplemente estaba lanzando la pelota con el tornillo adentro y creo que eso ayudó a desarrollar mi brazo. En realidad, no me llevó mucho tiempo empezar a lanzar con mi brazo derecho… Se volvió casi natural”, explicó.
Cijntje captó la atención mundial en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas de 2016, donde dejó asombrados a todos con su asombrosa habilidad ambidiestra, liderando la victoria sobre Japón, el campeón defensor. Ahora, en el béisbol colegial con los Bulldogs, continúa sorprendiendo con su desempeño, aspirando a alcanzar un lugar en la MLB.