En una entrevista que está sacudiendo al espectáculo mexicano, la azteca de 73 años reveló que vivió siete años como esclava laboral, personal y sexual de un productor en Las Vegas
La diva del violín, ícono de los cabarets de los 70, acudió al set de Infante para revisar momentos clave de su trayectoria profesional y personal. Durante la conversación, confesó que jamás imaginó que el hombre que la descubrió terminaría por “comprarla” y someterla a toda forma de esclavitud durante años.
Años oscuros en Las Vegas
La azteca, cuyo nombre verdadero es Olga Eugenia Breeskin Torres, detalló que, al llegar a Las Vegas, fue contactada por un productor que “la enredó” sin que ella supiera sus verdaderas intenciones.
“Me tuvo de esclava, laboral, personal y sexual, es muy difícil lo que te estoy diciendo, pero te prometí ser sincera”, confesó la artista, narrando episodios en los que llegó a pensar en quitarse la vida.
Además, relató que dicho individuo la “compró y revendió al mejor postor”, obligándola a presentarse ante “hispanos acaudalados” que pagaban por su compañía. Olga añadió que no regresaba “sin el cheque” o enfrentaba consecuencias graves, un sufrimiento que la llevó al límite emocional.
¿Por qué guardó silencio?
El conductor la cuestionó sobre la ausencia de denuncias formales, a lo que Breeskin respondió que “era un asesino” y que levantar la voz no era una opción en un contexto de terror y control absoluto.
“Es fácil decir ‘¿por qué no denunciaste?’, pero pónganse en el pellejo de una mujer comprada a los 40 años, sin voluntad propia”, puntualizó la vedette.
